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No te descubro nada si te digo que los colores van íntimamente ligados a las emociones que sentimos, y es que son una potente herramienta de comunicación no verbal.

Por ello hoy te ofrezco los consejos necesarios para escoger un color u otro en función de lo que quieras transmitir a tu público o a tu entorno laboral. Porque aunque no lo creas, puedes cambiar el estado de ánimo de tus interlocutores y la fuerza de tu mensaje con el color que escojas para tu marca personal o profesional.

Índice de contenido

 

La importancia de la comunicación no verbal

Te he hablado en distintas ocasiones de lo importante que es cuidar la comunicación no verbal. Más allá de tu trayectoria, de tu experiencia profesional o de tu discurso estructurado, existen distintos elementos que debemos tener en cuenta en el momento de dirigirnos a nuestro público. De nada te va a servir tener un gran poder de oratoria o el mejor producto si tu comunicación no verbal no va acorde con ello.

En mi último post te hablé de pequeños detalles que debes tener en cuenta para generar mayor confianza en tus clientes y transmitirles seguridad y transparencia. Los gestos durante tus charlas, tu mirada en un directo en redes, la forma que tienes de sentarte e incluso de moverte en un escenario dicen mucho más de ti de lo que crees. Por eso es tan importante trabajar estos aspectos, del mismo modo que trabajas tu discurso y tu producto.

El color como medio de expresión

Son muchos los estudios sobre la influencia de los colores en las emociones. Decía la psicóloga y socióloga Eva Heller en su libro Psicología del color que ningún color carece de significado. El color es una herramienta muy poderosa, porque influye en la parte subconsciente de nuestra mente, llegando de pleno a nuestras emociones sin ni siquiera siendo conscientes de ello. Nuestro estado de ánimo y nuestras opiniones se pueden ver alteradas por la presencia de un color u otro en nuestro entorno.

En el ámbito del marketing y la publicidad, por ejemplo, existen muchas teorías sobre el uso de un color u otro en función del objetivo de la campaña que se está elaborando. La paleta de colores que escojas para el logo de tu negocio, tu página web o el contenido que compartes en redes te va a definir a ti, pero inconscientemente tendrá una influencia en tu audiencia. Por ello es tan importante tener claro tu mensaje, tus objetivos de negocio y dónde quieres llegar, porque en función de ello, será mejor que escojas un color u otro.

A continuación, voy a hablarte de las principales características de cada color para que, en función de tus metas, puedas usar uno u otro en el branding y diseño de la imagen de tu negocio, pero también en la tuya propia.

Los colores y sus aplicaciones

Azul: dentro de la amplísima gama de variaciones, en general decimos que los tonos azules transmiten confianza, transparencia, serenidad y madurez. Además, está estudiado el poder de relajación del azul. Incorporar prendas de este color a tu imagen personal, hará que tus interlocutores te vean como a una persona responsable, de fiar y de éxito. Ten en cuenta que dentro de esta variedad podemos pasar de un tono empolvado, bebé, a uno eléctrico, con connotaciones totalmente distintas entre ellos.

El uso de la paleta de azules en la imagen de tu negocio, transmitirá seguridad, responsabilidad y expertise. Te animo a echar un ojo a distintas marcas que usan este color en su imagen… ¿qué te sugieren?

Rojo: la intensidad hecha color. Las imágenes, logos o páginas web que usan esta paleta nos llaman la atención. El rojo nos pone en alerta, nos advierte, nos hace poner foco; por ello su uso en la imagen corporativa denota fortaleza, seguridad y un mensaje potente.

Por lo que refiere a su uso en la imagen personal, el rojo transmite fuerza, poder, energía y magnetismo. Es ideal para despertar curiosidad por una idea o producto, para llamar a la toma de decisiones. Con el rojo, tus interlocutores percibirán a una persona fuerte, con carácter… ¿qué te voy a contar yo del rojo si es mi color favorito?

Verde: el color de la esperanza y de la naturaleza. Los tonos verdosos generan un estado de tranquilidad, seguridad y armonía. Son muy apropiados para transmitir posibilidad de crecimiento y se asocian a temas ecológicos y sostenibles. Fíjate en los logos e imágenes corporativas de las empresas energéticas, empresas sostenibles o centradas en temas ecológicos. No es casualidad que todos ellos usen este color en su imagen y comunicaciones.

Apuesta por el uso de prendas en esta paleta de color si quieres transmitir calma a tu audiencia, naturalidad y seguridad. Pocas personas apuestan por este color en sus estilismos más profesionales y, la verdad, bien utilizado me parece una muy buena opción.

Marrón: los tonos marrones y beige se asemejan mucho a los verdes, por lo que a emociones se refiere. Quizás por su conexión con la naturaleza, el uso de este color transmite madurez, experiencia y cierta neutralidad.

Negro: el color de la sofisticación. El negro aporta elegancia, autoridad y formalidad. Usar el negro como color predominante en la imagen de tu marca personal va a dar fuerza a la misma… es un color muy potente, pero usado en exceso puede aportar un aire demasiado oscuro a tu imagen corporativa. Si te decides por su uso en tu logo o web, combínalo con el blanco para equilibrar. Por lo que a tu estilo se refiere, el color negro denota responsabilidad, elegancia y fuerza.

Blanco: la simplicidad y la limpieza en un tono. El color blanco transmite luz, pureza y honradez. Uno de los que nunca te va a fallar. El blanco suele usarse como base en en branding corporativo porque aporta sencillez y transparencia. Transmite un mensaje a tu audiencia de “No tengo nada que esconder”, este es mi negocio, estos son mis servicios y te los muestro de forma clara y ordenada.

Ahora te invito a dedicar un rato a navegar por distintas páginas web, por distintas redes sociales y comprobar qué colores usa cada negocio y qué te transmiten. Quizás es algo que no hayas hecho nunca, o quizás ahora que lo sabes, encuentras el sentido a muchos diseños de imagen de otros profesionales o marcas.

Y si tienes una marca personal o negocio, fíjate en los colores que estás utilizando para comunicar. ¿Van acorde a lo que quieres transmitir? De no ser así, puedes ir haciendo pequeños cambios en la imagen corporativa para influir en lo que transmites. Fíjate en el color de tus fotografías, ¿qué tono es el predominante?, ¿qué colores predominan en tus estilismos cuando te pones delante de una cámara? ¿Te definen?

Analiza tu imagen personal y corporativa hasta el momento y, con lo que te he contado, te animo a que vayas dando pequeños pasos hacia una imagen intencionada, sabiendo cómo influye cada color en ella. No hace falta que hagas un rebranding de golpe, poco a poco y poniendo el foco en lo que quieres contar y expresar a través de tu imagen.

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