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La maternidad es transformadora

La maternidad es transformadora. Transforma tanto por dentro como por fuera, tanto físicamente como mentalmente, en cuerpo y alma. Transforma tu esencia y te remueve por dentro. Saca lo mejor y lo peor de ti, te enseña, te hace aprender para desprender lo ya aprendido. La maternidad es intensidad, es amor, paciencia y locura. Y está llena de luces y sombras. Muchas emociones juntas que te hacen vibrar…

Tanto si me sigues en Instagram desde hace tiempo como si has llegado recientemente, seguramente sabrás que hace apenas un mes me he estrenado como bi-madre. Si la llegada de mi primer hijo me transformó, la llegada de la segunda, mi niña bonita, me ha transformado por completo.

Hoy vengo con un post muy personal, con el que quiero contarte un poquito más de mí y aunque quizás no eres madre o es un tema que ni te interesa, espero que mis reflexiones sirvan para acercarte a mi realidad, a cómo vibro, a cómo fue y está siendo mi experiencia.

Desde joven quise ser madre. Quizás el hecho de perder a la mía con tan solo 25 años me hizo despertar el querer cerrar ese vínculo y poder dar todo lo que mi madre me dio y me enseñó.

Mi primer hijo (hace 3 años y medio) me enseñó a vivir la vida a un ritmo más lento, mucho más slow, a no programar tanto y aceptar las cosas tal y como son y vienen, a conocerme más, a centrarme en lo importante, a conocer mis límites, a querer desmesuradamente, pero sobre todo a que todo pasa… Con mi primera maternidad me sentí una mujer completa, aunque a veces se hace dura e intensa. Me sentí llena, incluso distinta, mucho más segura de mí misma pero a la vez también perdida… una mezcla extraña. No solo mi cuerpo había cambiado. Yo me sentía otra, con las ideas más claras en muchos aspectos pero en otros no tanto.

Fue entonces cuando profesionalmente sabía que tenía que dar un gran paso: decidí hacer un re-branding de mi negocio, dar aún más importancia a mi marca personal y a mi proyecto personal Oncoimagen. Quería mostrarme al mundo tal y como soy, sin “disfraces” ni artificios por querer aparentar una imagen pre-establecida de segura y adulta, aunque no te negaré que me costó salir de mi estado de confort y sobre todo explicar mi historia y reinvindicar mi propia visión de como veía la imagen y el estilo.

Necesitaba dar prioridad a proyectos importantes y dejar correr lo que no me aportaba ni a mi negocio ni a mí como persona, así como tampoco a mi familia. Quería conseguir un negocio que me permitiera conciliar o al menos poder estar el tiempo que yo quería con mi hijo y mi nueva familia. ¡Y lo conseguí! Aunque me quedaba mucho por construir porque mi negocio necesitaba mucho de mi presencia.

Yo había sido hija única y deseaba formar una familia de 4, aunque nunca veía el momento.

El año pasado, coincidiendo con nuestra mudanza de la ciudad al Maresme (cerca de la playa y la montaña), y justo cuando celebrábamos la Primera Jornada Oncoimagen en Barcelona me entero que estoy embarazada. En un principio nos costó asimilarlo, es cierto. Una época con muchos cambios, mucho estrés y además los primeros meses de embarazo no fueron fáciles. Me encontraba fatal, con muchas náuseas y ascos, me sentía descolocada, se me junto el cambio de ciudad, una mudanza, unos años intensos sin nada de vacaciones, adaptación del peque en el pueblo y no fue hacía al último trimestre que empecé a encontrarme súper bien, aceptando del todo mi situación, gustándome como mujer con mi cuerpo, descubriendo nuevas maneras incluso de vestir siguiendo mi propio estilo y aceptando por completo mi situación.

Esperábamos una niña y con ella han llegado más cambios, tanto a nivel personal como profesional.

Hacía tiempo que sentía que en mi negocio debía ofrecer recursos para llegar a muchas más mujeres de las que puedo atender personalmente con las consultorías one to one o las formaciones. Así que dediqué todos mis esfuerzos, tiempo y energías, así como una gran inversión, en crear contenido de valor en forma de descargables, un reto gratuito que fue todo un éxito y un programa online para trabajar conmigo mano a mano tú propio estilo siendo tu misma.

Casi fue otro parto, porque la primera edición del Programa Más Estilo Más Tú terminó unos días antes de dar a luz. A pesar de estos timmings tan ajustados, tuve tiempo de prepararme para la llegada de nuestra princesa Mrs.G. y poder estar más tiempo a solas con mi principe Mr.G. antes de la llegada de su hermana.

Para mi primer parto me preparé a conciencia: fitness, yoga, meditación, lectura de preparación al parto y la lactancia, en disciplina positiva, en crianza respetuosa… y parecía que tenía claro el tipo de parto que quería pero cuando llegó el día, mi ginecóloga decidió que había que inducir ya que según ella nunca me pondría de parto por mi sola. La noticia me cayo como un jarro de agua fría (¿como mujer no era capaz de ponerme de parto por mi misma?) Me dieron fecha y hora y a pesar de esta primera desilusión, debo reconocer que fue muy especial, aunque muy rápido todo, 6h y mi hijo estaba entre mis brazos.

Esta segunda ocasión, todo fue diferente. Quería un parto totalmente natural y respetado así que llegó el día en el que mi cuerpo se puso de parto. Empecé a sentir contracciones leves un miércoles y a la mañana siguiente nos fuimos en familia al hospital… Empezaba mi trabajo de parto e iba a ser respetado, en una sala enorme con todo lo necesario para un parto natural con la comadrona a mi lado y mi pareja. Así que pude disfrutar de todo el proceso: música relajante y luz tenue que me acompañaron mientras me metía en la bañera enorme con agua caliente para relajarme y controlar mejor mis contracciones. En un inicio no eran nada dolorosas pero, en cuestión de minutos, empezó el festival. ¡Iba en serio! Salí de la bañera porque me pareció que controlaba mejor las contracciones así que me coloqué de rodillas tumbada encima de una pelota gigante empujando con todas mis fuerzas. Con las últimas contracciones, duras y dolorosas, me sentía exhausta y parecía que mis fuerzas me iban a abandonar, pero entonces vi su cabecita asomándose. Un último empujón y cogí a mi princesa de entre mis piernas para abrazarla… Fue un momento increíble, difícil de describir y la verdad es que lo recuerdo como un momento maravilloso. Con todo ello, la recuperación ha sido mucho más rápida y yo me sentí muy bien enseguida.

Ahora empezaba otra gran aventura, mi bimaternidad.

Es curioso como (si eres madre de varios me entenderás) yo me sentía con experiencia, pero en algunos aspectos soy de nuevo una aprendiz. Justo ahora se cumple un mes de la llegada de nuestra princesa y está siendo una auténtica locura; lidiar con las rabietas y celos del peque mayor, el aprender a repartirte cuando los dos te reclaman a la vez, de nuevo las noches sin dormir, sentir que les das todo el amor posible a los dos… Me estoy dando cuenta de que para la bimaternidad se necesita una gran dosis de paciencia y sobre todo buen humor, aunque a veces, con el cansancio y el poco dormir, cuesta lo suyo estar cuerda, la verdad…

Transformaciones por dentro que se ven reflejadas también por aquí. Mi negocio no deja de ser una parte muy importante de mí misma, así que espero que con todos estos cambios que está trayendo la bi-maternidad, sus aprendizajes, lo mucho que me está haciendo crecer, también me conviertan en una mejor profesional. Me siento aún mucho más segura de mí misma, con confianza del camino que he tomado y aunque sé que habrá momentos difíciles, seguro que estarán llenos de amor.

Ahora toca seguir disfrutando de mi familia y estoy segura de que cada paso dado será un aprendizaje nuevo tanto a nivel personal como profesional.

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8 comentarios

  1. Que maco Silvia, jo també volia part natural i al final vaig acabar induida i amb epidoral a l’ultim moment per poder aguantar el dolor i poder parir després de 22 hores d’haver trencat aigues, i no acabar amb cesària… va ser agotador però es curiós com s’oblida aquell mal de seguida. El post part ( que ningú t’explica ) es lo més dur per mi vas agotat i et fa mal tots els racons del teu cos però ara amb 3 mesos que te el meu fill i com et somriu cada matí quan li dius bon dia es lo mes feliç que m’ha passat mai. En resum es un amor infinit que no es pot descriure.
    Et felicito per ser una súper mama amb 2 peques i tota la bona feina que ens transmets “chapeau”! Una mega abraçada

    1. Gemma bonica! Moltes gràcies per les teves paraules, i sí el postpart és el pitjor moment i ningú t’ho explica.

      El primer postpart que vaig tenir despres d’una inducció, oxitocina i epidural, va ser terrible, res a veure amb el d’ara, que va ser un part natural sense res químic.

      La maternitat té les seves llums i les seves ombres, descobreixes moltes coses de tu i aprens a estimar de forma descomunal.

      Una mega mega abraçada gegant bonica!

  2. Me ha encantado este post.
    Me he sentido muy identificada cuando dices: “Me sentí llena, incluso distinta, mucho más segura de mí misma pero a la vez también perdida” jajaja
    Ser madre es terapia de choque concentrada

    1. Hola Silvia, ¡gracias por escribirme!

      ¡Totalmente! La maternidad es una terapia en toda regla, nos pone todo patas arriba.

      Muchas gracias por tus palabras, necesitaba expresar y contaros mis reflexiones… aunque en esta nueva aventura de la bimaternidad me esperan aún más descubrimientos.

      ¡Un abrazo!

  3. Precioso, yo me e encontrado en un momento de vida, dudando de mi persona cuando me dijeron que para quedarme embarazada tenía que ser por In Vitro, gracias a ese tiempo he crecido como persona, se donde quiero trabajar, se que quiero tener mi marca en la redes a parte de mi trabajo como auxiliar en una farmacia, digamos en las redes va a ser mi ocio me encanta la cosmética y escribir
    Ahora en Septiembre comenzamos ya a realizar el tratamiento y me siento feliz.
    Me ha encantado tú post de hoy
    Muchas felicidad y amor para los cuatro.

    1. Hola Virginia,

      Totalmente, cada situación nos hace crecer como personas y lógicamente siempre hay que aceptar lo que nos viene, aunque no sea fácil, pero siempre son aprendizajes.

      Muchas gracias por tus palabras y felicitaciones, que vaya todo genial con el proceso 😉

      ¡Un abrazo muy fuerte!

  4. Hola Silvia,
    enhorabuena por tu bimaternidad y gracias por compartir tu experiencia personal, en la que acercas la realidad de tu vivencia.
    Eres una gran persona!!!
    BSS

    1. Hola Marta, ¡muchas gracias por tus palabras!

      La verdad es que está siendo una etapa intensa y muy bonita 🙂

      ¡Muchos besos!

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